Santa Biblia versión Reina Valera 2000 / Libro Proverbios / Capítulo 1
Capítulo 1 del libro Proverbios de la Biblia
Pr:1:1 Los proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel:
Pr:1:2 Para conocer sabiduría y castigo; para entender las razones prudentes;
Pr:1:3 para recibir el castigo de prudencia, justicia, juicio y equidad;
Pr:1:4 para dar prudencia a los simples, y a los jóvenes inteligencia y consejo.
Pr:1:5 Si el sabio los oyere, aumentará la doctrina; y el entendido adquirirá consejo;
Pr:1:6 para entender parábola y declaración; palabras de sabios, y sus enigmas.
Pr:1:7 El principio del conocimiento es el temor del SEÑOR; los locos despreciaron la sabiduría y el castigo.
Pr:1:8 Oye, hijo mío, el castigo de tu padre, y no deseches la ley de tu madre;
Pr:1:9 porque aumento de gracia serán a tu cabeza, y protección a tu cuello.
Pr:1:10 Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar, no consientas.
Pr:1:11 Si dijeren: Ven con nosotros, espiemos a alguno para matarle, acechemos al inocente sin razón;
Pr:1:12 los tragaremos vivos como el sepulcro, y enteros, como los que caen en un abismo;
Pr:1:13 hallaremos riquezas de toda clase, llenaremos nuestras casas de despojos;
Pr:1:14 echa tu suerte entre nosotros; tengamos todos una bolsa,
Pr:1:15 hijo mío, no andes en camino con ellos; aparta tu pie de sus veredas;
Pr:1:16 porque sus pies correrán al mal, e irán presurosos a derramar sangre.
Pr:1:17 Porque en vano se tenderá la red ante los ojos de toda ave;
Pr:1:18 mas ellos a su propia sangre espían, y a sus propias almas ponen asechanza.
Pr:1:19 Tales son las sendas de todo el que codicia la ganancia, la cual prenderá la vida de sus poseedores.
Pr:1:20 La sabiduría clama de fuera; en las plazas da su voz;
Pr:1:21 clama en los principales lugares de concurso; en las entradas de las puertas de la ciudad dice sus razones:
Pr:1:22 ¿Hasta cuándo, oh simples, amaréis la simpleza, y los burladores desearán el burlar, y los locos aborrecerán la ciencia?
Pr:1:23 Volveos a mi reprensión; he aquí yo os derramaré mi espíritu, y os haré saber mis palabras.
Pr:1:24 Por cuanto llamé, y no quisisteis; extendí mi mano, y no hubo quien escuchase;
Pr:1:25 antes desechasteis todo consejo mío, y no quisisteis mi reprensión;
Pr:1:26 también yo me reiré en vuestra calamidad, y me burlaré cuando os viniere lo que teméis;
Pr:1:27 cuando viniere como una destrucción lo que teméis, y vuestra calamidad llegare como un torbellino; cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia.
Pr:1:28 Entonces me llamarán, y no responderé; me buscarán de mañana, y no me hallarán;
Pr:1:29 por cuanto aborrecieron el conocimiento, y no escogieron el temor del SEÑOR,
Pr:1:30 ni quisieron mi consejo, y menospreciaron toda reprensión mía.
Pr:1:31 Comerán, pues, del fruto de su camino, y de sus consejos se hartarán.
Pr:1:32 Porque el reposo de los ignorantes los matará, y la prosperidad de los locos los echará a perder.
Pr:1:33 Mas el que me oyere, habitará confiadamente, y vivirá reposado del temor del mal.