Santa Biblia versión Reina Valera 2000 / Libro Proverbios / Capítulo 3
Capítulo 3 del libro Proverbios de la Biblia
Pr:3:1 Hijo mío, no te olvides de mi ley; y tu corazón guarde mis mandamientos;
Pr:3:2 porque largura de días y años de vida y paz te aumentarán.
Pr:3:3 Misericordia y verdad no te desamparen; átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón;
Pr:3:4 y hallarás gracia y buena opinión en los ojos de Dios y de los hombres.
Pr:3:5 Fíate del SEÑOR de todo tu corazón, y no estribes en tu propia prudencia.
Pr:3:6 Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.
Pr:3:7 No seas sabio en tu propia opinión; teme al SEÑOR, y apártate del mal;
Pr:3:8 porque será medicina a tu ombligo, y tuétano a tus huesos.
Pr:3:9 Honra al SEÑOR de tu sustancia, y de las primicias de todos tus frutos;
Pr:3:10 y serán llenos tus alfolíes con abundancia, y tus lagares rebosarán de mosto.
Pr:3:11 No deseches, hijo mío, el castigo del SEÑOR; ni te fatigues de su corrección;
Pr:3:12 porque el SEÑOR castiga al que ama y quiere, como el padre al hijo.
Pr:3:13 Bienaventurado el hombre que halló la sabiduría, y que saca a luz la inteligencia;
Pr:3:14 porque su mercadería es mejor que la mercadería de la plata, y sus frutos más que el oro fino.
Pr:3:15 Más preciosa es que las piedras preciosas; y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella.
Pr:3:16 Largura de días trae en su mano derecha; en su izquierda riquezas y honra.
Pr:3:17 Sus caminos son caminos deleitosos, y todas sus veredas paz.
Pr:3:18 Ella es árbol de vida a los que de ella echan mano; y bienaventurados son los que la mantienen.
Pr:3:19 El SEÑOR con sabiduría fundó la tierra; afirmó los cielos con inteligencia.
Pr:3:20 Con su ciencia se partieron los abismos, y destilan el rocío los cielos.
Pr:3:21 Hijo mío, no se aparten de tus ojos; guarda la sabiduría y el consejo;
Pr:3:22 y serán vida a tu alma, y gracia a tu cuello.
Pr:3:23 Entonces andarás por tu camino confiadamente, y tu pie no tropezará.
Pr:3:24 Cuando te acostares, no tendrás temor; antes te acostarás, y tu sueño será suave.
Pr:3:25 No tendrás temor del pavor repentino, ni de la ruina de los impíos cuando viniere;
Pr:3:26 porque el SEÑOR será tu confianza, y él guardará tu pie para que no seas tomado.
Pr:3:27 No detengas el bien de sus dueños, cuando tuvieres poder para hacerlo.
Pr:3:28 No digas a tu prójimo: Ve, y vuelve, y mañana te daré; cuando tienes contigo qué darle.
Pr:3:29 No pienses mal contra tu prójimo, estando él confiado de ti.
Pr:3:30 No pleitees con alguno sin razón, si él no te ha hecho agravio.
Pr:3:31 No envidies al hombre injusto, ni escojas alguno de sus caminos.
Pr:3:32 Porque el perverso es abominado del SEÑOR; mas su secreto es con los rectos.
Pr:3:33 La maldición del SEÑOR está en la casa del impío; mas él bendecirá la morada de los justos.
Pr:3:34 Ciertamente él escarnecerá a los escarnecedores, y a los humildes dará gracia.
Pr:3:35 Los sabios heredarán la honra; mas los locos sostendrán deshonra.