Santa Biblia versión Reina Valera 2000 / Libro Salmos
Salmos / Libros Poéticos
El libro Salmos -Profundos sentimientos de exaltación y desesperación- de la Biblia cuenta con 150 capítulos y pertenece a Libros Poéticos del Antiguo Testamento.
Capítulo 1: Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni se sentó en silla de burladores...
Capítulo 2: ¿Por qué se amotinan los gentiles, y los pueblos piensan vanidad?
Capítulo 3: Salmo de David, cuando huía de delante de Absalón su hijo. ¡Oh SEÑOR, cuánto se han multiplicado mis enemigos! Muchos se levantan contra mí.
Capítulo 4: Al Vencedor, en Neginot: Salmo de David. Respóndeme cuando llamo, oh Dios de mi justicia. Estando en angustia, tú me hiciste ensanchar; ten misericordia de mí, y oye mi oración.
Capítulo 5: Al Vencedor: sobre Nehilot: Salmo de David. Escucha, oh SEÑOR, mis palabras. Considera la meditación mía.
Capítulo 6: Al Vencedor: en Neginot sobre Seminit: Salmo de David. SEÑOR, no me reprendas con tu furor, ni me castigues con tu ira.
Capítulo 7: Sigaión de David, que cantó al SEÑOR sobre las palabras de Cus, hijo de Benjamín. SEÑOR Dios mío, en ti he confiado; sálvame de todos los que me persiguen, y líbrame...
Capítulo 8: Al Vencedor: sobre Gitit: Salmo de David. Oh DIOS, Señor nuestro, ¡Cuán grande es tu nombre en toda la tierra, que has puesto tu alabanza sobre los cielos!
Capítulo 9: Al Vencedor: sobre Mut-labén: Salmo de David. Te alabaré, oh SEÑOR, con todo mi corazón; contaré todas tus maravillas.
Capítulo 10: ¿Por qué estás lejos, oh SEÑOR, y te escondes en los tiempos de la angustia?
Capítulo 11: Al Vencedor: Salmo de David. En el SEÑOR he confiado. ¿Cómo decís a mi alma: Escapa al monte cual ave?
Capítulo 12: Al Vencedor: sobre Seminit: Salmo de David. Salva, oh SEÑOR, porque se acabaron los misericordiosos; porque se han acabado los fieles de entre los hijos de los hombres.
Capítulo 13: Al Vencedor: Salmo de David. ¿Hasta cuándo, SEÑOR? ¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí?
Capítulo 14: Al Vencedor: Salmo de David. Dijo el loco en su corazón: No hay Dios. Se corrompieron, hicieron obras abominables; no hay quien haga bien.
Capítulo 15: Salmo de David. El SEÑOR, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién residirá en el monte de tu santidad?
Capítulo 16: Mictam de David. Guárdame, oh Dios, porque en ti he confiado.
Capítulo 17: Oración de David. Oye, oh SEÑOR, justicia; está atento a mi clamor; escucha mi oración hecha sin labios de engaño.
Capítulo 18: Al Vencedor: Salmo del siervo del SEÑOR, de David, el cual habló al SEÑOR las palabras de este cántico el día que le libró el SEÑOR de mano de todos sus enemigos, y de mano de Saúl. Entonces dijo: Te amaré, oh SEÑOR, fortaleza mía.
Capítulo 19: Al Vencedor: Salmo de David. Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el extendimiento denuncia la obra de sus manos.
Capítulo 20: Al Vencedor: Salmo de David. El SEÑOR te oiga en el día de la angustia; te ensalce el nombre del Dios de Jacob.
Capítulo 21: Al Vencedor: Salmo de David. SEÑOR, en tu fortaleza se alegrará el Rey y en tu salud se gozará mucho.
Capítulo 22: Al Vencedor, sobre Ajelet-sahar el lucero de la mañana. Salmo de David. Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has dejado? ¿Por qué estás lejos de mi salud, y de las palabras de mi clamor?
Capítulo 23: Salmo de David. El SEÑOR es mi pastor; no desfalleceré.
Capítulo 24: Salmo de David. Del SEÑOR es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él habitan.
Capítulo 25: Salmo de David. Alef A ti, oh SEÑOR, levantaré mi alma.
Capítulo 26: De David. Júzgame, oh SEÑOR, porque yo en mi integridad he andado; y en el SEÑOR he confiado; no vacilaré.
Capítulo 27: De David. El SEÑOR es mi luz y mi salvación, ¿de quién temeré? El SEÑOR es la fortaleza de mi vida, ¿de quién he de atemorizarme?
Capítulo 28: De David. A ti llamaré, oh SEÑOR, fuerza mía; no te desentiendas de mí; para que no sea yo, dejándome tú, semejante a los que descienden al sepulcro.
Capítulo 29: Salmo de David. Dad al SEÑOR, oh hijos de fuertes, dad al SEÑOR la gloria y la fortaleza.
Capítulo 30: Salmo de canción al estrenar la casa de David: Te ensalzaré, oh SEÑOR; porque me has ensalzado; y no hiciste alegrar mis enemigos de mí.
Capítulo 31: Al Vencedor: Salmo de David. En ti, oh SEÑOR, he esperado; no sea yo avergonzado para siempre; líbrame en tu justicia.
Capítulo 32: De David: Masquil. Bienaventurado el perdonado de rebelión, el encubierto de pecado.
Capítulo 33: Cantad justos en el SEÑOR; a los rectos es hermosa la alabanza.
Capítulo 34: De David, cuando mudó su semblante delante de Abimelec, y él lo echó, y se fue. Alef Bendeciré al SEÑOR en todo tiempo; su alabanza será siempre en mi boca.
Capítulo 35: De David. Disputa, oh SEÑOR, con los que contra mí contienden; pelea con los que me combaten.
Capítulo 36: Al Vencedor: del siervo del SEÑOR, de David. La rebelión del impío me dice al corazón: No hay temor de Dios delante de sus ojos.
Capítulo 37: De David. Alef No te enojes con los malignos, ni tengas envidia de los que hacen iniquidad.
Capítulo 38: Salmo de David, digno de memoria. SEÑOR, no me reprendas en tu furor, ni me castigues en tu ira.
Capítulo 39: Al Vencedor, a Jedutún: Salmo de David. Yo dije: Miraré por mis caminos, para no pecar con mi lengua; guardaré mi boca con freno, entre tanto que el impío fuere contra mí.
Capítulo 40: Al Vencedor: Salmo de David. Pacientemente esperé al SEÑOR, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor.
Capítulo 41: Al Vencedor: Salmo de David. Bienaventurado el que entiende sobre el pobre; en el día malo lo librará el SEÑOR.
Capítulo 42: Al Vencedor: Masquil a los hijos de Coré. Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía.
Capítulo 43: Júzgame, oh Dios, y pleitea mi pleito; de gente no misericordiosa, de varón de engaño me libra.
Capítulo 44: Al Vencedor: a los hijos de Coré: Masquil. Oh Dios, con nuestros oídos hemos oído, nuestros padres nos han contado la obra que hiciste en sus tiempos, en los tiempos antiguos.
Capítulo 45: Al Vencedor: sobre Sosanim (lirios): a los hijos de Coré: Masquil: Canción de amores. Rebosa mi corazón palabra buena; yo digo en mis obras del Rey; mi lengua es pluma de escribiente muy ligero.
Capítulo 46: Al Vencedor: a los hijos de Coré: Salmo sobre Alamot. Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
Capítulo 47: Al Vencedor: a los hijos de Coré: Salmo. Pueblos todos, batid las manos; aclamad a Dios con voz de júbilo.
Capítulo 48: Canción de Salmo a los hijos de Coré. Grande es el SEÑOR y digno de ser en gran manera alabado en la ciudad de nuestro Dios, en el monte de su santidad.
Capítulo 49: Al Vencedor: a los hijos de Coré: Salmo. Oíd esto, pueblos todos; escuchad, habitadores todos del mundo...
Capítulo 50: Salmo a Asaf. El Dios de dioses, el SEÑOR, ha hablado, y convocado la tierra desde el nacimiento del sol hasta donde se pone.
Capítulo 51: Al Vencedor: Salmo de David, cuando después que entró a Betsabé, vino a él Natán el profeta. Ten misericordia de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; conforme a la multitud de tus piedades rae mis rebeliones.
Capítulo 52: Al Vencedor: Masquil de David, cuando vino Doeg el edomita y dio cuenta a Saúl, diciéndole: David ha venido a casa de Ahimelec. ¿Por qué te glorías de maldad, oh ilustre? La misericordia de Dios es cada día.
Capítulo 53: Al Vencedor: sobre Mahalat: Masquil de David. Dijo el loco en su corazón: No hay Dios. Se corrompieron e hicieron abominable maldad; no hay quien haga bien.
Capítulo 54: Al Vencedor: en Neginot: Masquil de David, cuando vinieron los zifeos y dijeron a Saúl: ¿No está David escondido en nuestra tierra? Oh Dios, sálvame en tu Nombre, y con tu valentía defiéndeme.
Capítulo 55: Al Vencedor: en Neginot: Masquil de David. Escucha, oh Dios, mi oración, y no te escondas de mi súplica.
Capítulo 56: Al Vencedor: sobre la paloma silenciosa en paraje muy distante. Mictam de David, cuando los filisteos le prendieron en Gat. Ten misericordia de mí, oh Dios, porque me devoraría el hombre; me oprime combatiéndome cada día.
Capítulo 57: Al Vencedor: sobre No destruyas: Mictam de David, cuando huyó de delante de Saúl a la cueva. Ten misericordia de mí, oh Dios, ten misericordia de mí; porque en ti ha confiado mi alma, y en la sombra de tus alas me ampararé, hasta que pasen los quebrantos.
Capítulo 58: Al Vencedor: sobre No destruyas: Mictam de David. Por ventura oh congregación, ¿pronunciáis en verdad justicia? ¿Juzgáis rectamente, hijos de Adán?
Capítulo 59: Al Vencedor: sobre No destruyas: Mictam de David, cuando envió Saúl, y guardaron la casa para matarlo. Líbrame de mis enemigos, oh Dios mío; ponme a salvo de los que se levantan contra mí.
Capítulo 60: Al Vencedor: sobre Susan-Hedut: Mictam de David, para enseñar. Cuando tuvo guerra contra Aram-Naharaim y contra Aram Sobat, y volvió Joab, e hirió a Edom en el valle de las salinas, matando doce mil. Oh Dios, tú nos has desechado, nos disipaste; te has airado: vuélvete a nosotros.
Capítulo 61: Al Vencedor; sobre Neginot: Salmo de David. Oye, oh Dios, mi clamor; a mi oración atiende.
Capítulo 62: Al Vencedor: a Jedutún: Salmo de David. En Dios solamente se reposa mi alma; de él es mi salud.
Capítulo 63: Salmo de David, estando en el desierto de Judá. Dios, Dios mío eres tú; a ti madrugaré; mi alma tuvo sed de ti, mi carne te desea en tierra de sequedad y transida sin aguas.
Capítulo 64: Al Vencedor: Salmo de David. Escucha, oh Dios, mi voz en mi oración; guarda mi vida del miedo del enemigo.
Capítulo 65: Al Vencedor: Salmo de David, Canción. En ti reposa la alabanza, oh Dios, en Sión; y a ti se pagará el voto.
Capítulo 66: Al Vencedor: Canción de Alabanza. Jubilad a Dios toda la tierra.
Capítulo 67: Al Vencedor: en Neginot: Salmo de Canción. Dios tenga misericordia de nosotros, y nos bendiga; haga resplandecer su rostro sobre nosotros (Selah)...
Capítulo 68: Al Vencedor: de David: Salmo de Canción. Levántese Dios, sean esparcidos sus enemigos, y huyan delante de El los que le aborrecen.
Capítulo 69: Al Vencedor: sobre Sosanim: Salmo de David. Sálvame, oh Dios, porque las aguas han entrado hasta el alma.
Capítulo 70: Al Vencedor: de David, para acordar. Oh Dios, acude a librarme; apresúrate, oh Dios, a socorrerme.
Capítulo 71: En ti, oh SEÑOR, he esperado; no sea yo confundido para siempre.
Capítulo 72: Para Salomón. Oh Dios, da tus juicios al rey, y tu justicia al hijo del rey.
Capítulo 73: Salmo de Asaf. Ciertamente bueno es Dios a Israel, a los limpios de corazón.
Capítulo 74: Masquil de Asaf. ¿Por qué, oh Dios, nos has desechado para siempre? ¿Por qué ha humeado tu furor contra las ovejas de tu prado?
Capítulo 75: Al Vencedor: sobre No destruyas: Salmo de Asaf: Canción. Te alabaremos, oh Dios, alabaremos; que cercano está tu Nombre; cuenten tus maravillas.
Capítulo 76: Al Vencedor: en Neginot: Salmo de Asaf: Canción. Dios es conocido en Judá: Dios, en Israel es grande su nombre.
Capítulo 77: Al Vencedor: para Jedutún: Salmo de Asaf. Con mi voz clamé a Dios, a Dios clamé, y él me escuchó.
Capítulo 78: Masquil de Asaf. Escucha, pueblo mío, mi ley; inclinad vuestro oído a las palabras de mi boca.
Capítulo 79: Salmo de Asaf. Oh Dios, vinieron los gentiles a tu heredad; contaminaron el templo de tu santidad; pusieron a Jerusalén en montones.
Capítulo 80: Al Vencedor: sobre Sosanim: testimonio de Asaf: Salmo. Oh Pastor de Israel, escucha; tú que pastoreas como a ovejas a José, que estás entre querubines, resplandece.
Capítulo 81: Al Vencedor: sobre Gitit: Salmo de Asaf. Cantad a Dios, fortaleza nuestra; al Dios de Jacob celebrad con júbilo.
Capítulo 82: Salmo de Asaf. Dios está en la congregación de los poderosos; en medio de los dioses juzga.
Capítulo 83: Canción: Salmo de Asaf. Oh Dios, no guardes silencio; no calles, oh Dios, ni te estés quieto.
Capítulo 84: Al Vencedor: sobre Gitit: A los hijos de Coré. Salmo. ¡Cuán amables son tus moradas, oh SEÑOR de los ejércitos!
Capítulo 85: Al Vencedor: A los hijos de Coré. Salmo. Fuiste propicio a tu tierra, oh SEÑOR; volviste la cautividad de Jacob.
Capítulo 86: Oración de David. Inclina, oh SEÑOR, tu oído, y óyeme; porque estoy pobre y menesteroso.
Capítulo 87: A los hijos de Coré: Salmo de Canción. Su cimiento es en montes de santidad.
Capítulo 88: Canción de Salmo: a los hijos de Coré: al Vencedor: para cantar sobre Mahalat; Masquil de Hemán el ezraíta. Oh SEÑOR, Dios de mi salud, día y noche clamo delante de ti.
Capítulo 89: Masquil de Etán ezraíta. Las misericordias del SEÑOR cantaré perpetuamente; en generación y generación haré notoria tu verdad con mi boca.
Capítulo 90: Oración de Moisés Varón de Dios. Señor, tú nos has sido refugio en generación y en generación.
Capítulo 91: El que habita en el escondedero del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente.
Capítulo 92: Salmo de Canción para el día del Sábado. Bueno es alabar al SEÑOR, y cantar salmos a tu Nombre, oh Altísimo...
Capítulo 93: El SEÑOR reina, se vistió de magnificencia, se vistió el SEÑOR de fortaleza, se ciñó; afirmó también el mundo, que no se moverá.
Capítulo 94: SEÑOR, Dios de las venganzas, Dios de las venganzas, muéstrate.
Capítulo 95: Venid, alegrémonos al SEÑOR; cantemos con júbilo a la roca de nuestra salud.
Capítulo 96: Cantad al SEÑOR canción nueva; cantad al SEÑOR, toda la tierra.
Capítulo 97: El SEÑOR reina; regocíjese la tierra, alégrense las muchas islas.
Capítulo 98: Salmo. Cantad al SEÑOR canción nueva, porque ha hecho maravillas; su diestra lo ha salvado, y el brazo de su santidad.
Capítulo 99: El SEÑOR reina, temblarán los pueblos; el que está sentado sobre los querubines reina, se conmoverá la tierra.
Capítulo 100: Salmo para confesión. Cantad a Dios con júbilo, toda la tierra.
Capítulo 101: De David: Salmo. Misericordia y juicio cantaré; a ti, SEÑOR, diré salmos.
Capítulo 102: Oración del pobre en espíritu, cuando estuviere atormentado, y delante del SEÑOR derramare su queja. SEÑOR, oye mi oración, y venga mi clamor a ti.
Capítulo 103: De David. Bendice, alma mía al SEÑOR; y todas mis entrañas al Nombre de su santidad.
Capítulo 104: Bendice, alma mía, al SEÑOR. SEÑOR, Dios mío, mucho te has engrandecido; de gloria y de hermosura te has vestido.
Capítulo 105: Alabad al SEÑOR, invocad su Nombre; haced notorias sus obras en los pueblos.
Capítulo 106: Alelu-JAH. Alabad al SEÑOR, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia.
Capítulo 107: Alabad al SEÑOR, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia.
Capítulo 108: Canción de Salmo: de David. Mi corazón está firme, oh Dios; cantaré y diré salmos; esta es mi gloria.
Capítulo 109: Al Vencedor: de David: Salmo. Oh Dios de mi alabanza, no calles...
Capítulo 110: Salmo de David. El SEÑOR dijo a mi Señor; siéntate a mi diestra, entretanto que pongo tus enemigos por estrado de tus pies.
Capítulo 111: Alelu-JAH. Alef Alabaré al SEÑOR con todo el corazón, Bet en la compañía y en la congregación de los rectos.
Capítulo 112: Alelu-JAH. Alef Bienaventurado el varón que teme al SEÑOR, Bet y en sus mandamientos se deleita en gran manera.
Capítulo 113: Alelu-JAH. Alabad, siervos del SEÑOR, alabad el Nombre del SEÑOR.
Capítulo 114: Saliendo Israel de Egipto, la casa de Jacob del pueblo de lenguaje bárbaro...
Capítulo 115: No a nosotros, oh SEÑOR, no a nosotros, sino a tu Nombre da gloria; por tu misericordia, por tu verdad.
Capítulo 116: Amo al SEÑOR, porque ha oído mi voz y mis súplicas.
Capítulo 117: Alabad al SEÑOR todos los gentiles; alabadle todos los pueblos.
Capítulo 118: Alabad al SEÑOR, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia.
Capítulo 119: ALEF Bienaventurado los perfectos de camino; los que andan en la ley del SEÑOR.
Capítulo 120: Canción de las gradas. Al SEÑOR llamé estando en angustia, y él me respondió.
Capítulo 121: Canción de las gradas. Alzaré mis ojos a los montes, de donde vendrá mi socorro.
Capítulo 122: Canción de las gradas: de David. Yo me alegré con los que me decían: A la Casa del SEÑOR iremos.
Capítulo 123: Canción de las gradas. A ti alcé mis ojos, a ti que habitas en los cielos.
Capítulo 124: Canción de las gradas: de David. Al no haber estado el SEÑOR por nosotros, diga ahora Israel...
Capítulo 125: Canción de las gradas. Los que confían en el SEÑOR son como el monte de Sion que no deslizará; estará para siempre.
Capítulo 126: Canción de las gradas. Cuando el SEÑOR hiciere tornar la cautividad de Sion, seremos como los que sueñan.
Capítulo 127: Canción de las gradas: para Salomón. Si el SEÑOR no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican; si el SEÑOR no guardare la ciudad, en vano vela la guardia.
Capítulo 128: Canción de las gradas. Bienaventurado todo aquel que teme al SEÑOR, que anda en sus caminos.
Capítulo 129: Canción de las gradas. Mucho me han angustiado desde mi juventud, diga ahora Israel...
Capítulo 130: Canción de las gradas. De lo profundo te llamo, oh SEÑOR.
Capítulo 131: Canción de las gradas: de David. SEÑOR, mi corazón no se ha envanecido, ni mis ojos se enaltecieron; ni anduve en grandezas, ni en cosas maravillosas más de lo que me pertenecía.
Capítulo 132: Canción de las gradas. Acuérdate, oh SEÑOR, de David, de toda su aflicción...
Capítulo 133: Canción de las gradas: de David. ¡Mirad cuán bueno y cuán suave es habitar los hermanos igualmente en uno!
Capítulo 134: Canción de las gradas. Mirad, bendecid al SEÑOR, vosotros todos los siervos del SEÑOR, los que en la Casa del SEÑOR estáis por las noches.
Capítulo 135: Alelu-JAH. Alabad el Nombre del SEÑOR; Alabadle, siervos del SEÑOR...
Capítulo 136: Alabad al SEÑOR, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia.
Capítulo 137: Junto a los ríos de Babilonia, allí nos sentábamos, y aun llorábamos, acordándonos de Sion.
Capítulo 138: De David. Te Alabaré con todo mi corazón; delante de los dioses te cantaré salmos.
Capítulo 139: Al Vencedor: de David: Salmo. SEÑOR, tú me has examinado y conocido.
Capítulo 140: Al Vencedor: Salmo de David. Líbrame, oh SEÑOR, del hombre malo; de varón de violencia me guarde.
Capítulo 141: Salmo de David. SEÑOR, a ti he llamado; apresúrate a mí; escucha mi voz, cuando te llamare.
Capítulo 142: Masquil de David: Oración que hizo cuando estaba en la cueva. Con mi voz clamaré al SEÑOR, con mi voz pediré misericordia al SEÑOR.
Capítulo 143: Salmo de David. Oh SEÑOR, oye mi oración, escucha mis ruegos por tu verdad; respóndeme por tu justicia.
Capítulo 144: Salmo de David. Bendito sea el SEÑOR, mi roca, que enseña mis manos a la batalla, y mis dedos a la guerra.
Capítulo 145: Salmo de alabanza: de David. Alef Te ensalzaré, mi Dios, mi Rey; y bendeciré tu Nombre por el siglo y para siempre.
Capítulo 146: Alelu-JAH Alaba, oh alma mía, al SEÑOR.
Capítulo 147: Alelu-JAH, porque es bueno cantar salmos a nuestro Dios; porque suave y hermosa es la alabanza.
Capítulo 148: Alelu-JAH Alabad a Dios desde los cielos; alabadle en las alturas.
Capítulo 149: Alelu-JAH. Cantad al SEÑOR canción nueva; su alabanza sea en la congregación de los misericordiosos.
Capítulo 150: Alelu-JAH. Alabad a Dios en su santuario; alabadle en el extendimiento de su fortaleza.