Santa Biblia versión Reina Valera 2000 / Libro Salmos / Capítulo 119
Capítulo 119 del libro Salmos de la Biblia
Sal:119:1 ALEF Bienaventurado los perfectos de camino; los que andan en la ley del SEÑOR.
Sal:119:2 Bienaventurados los que guardan sus testimonios, y con todo el corazón le buscan.
Sal:119:3 Pues los que no hacen iniquidad, andan en sus caminos.
Sal:119:4 Tú encargaste tus mandamientos, que sean muy guardados.
Sal:119:5 ¡Deseo que fuesen ordenados mis caminos a guardar tus estatutos!
Sal:119:6 Entonces no sería yo avergonzado, cuando mirase en todos tus mandamientos.
Sal:119:7 Te alabaré con rectitud de corazón, cuando aprendiere los juicios de tu justicia.
Sal:119:8 Tus estatutos guardaré, no me dejes enteramente.
Sal:119:9 BET ¿Con qué limpiará el joven su camino? Cuando guardare tu palabra.
Sal:119:10 Con todo mi corazón te he buscado, no me dejes errar de tus mandamientos.
Sal:119:11 En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti.
Sal:119:12 Bendito tú, oh SEÑOR, enséñame tus estatutos.
Sal:119:13 Con mis labios he contado todos los juicios de tu boca.
Sal:119:14 En el camino de tus testimonios me he gozado, como sobre toda riqueza.
Sal:119:15 En tus mandamientos meditaré, y consideraré tus caminos.
Sal:119:16 En tus estatutos me recrearé, no me olvidaré de tus palabras.
Sal:119:17 GUIMEL Haz este bien a tu siervo que viva, y guarde tu palabra.
Sal:119:18 Destapa mis ojos, y miraré las maravillas de tu ley.
Sal:119:19 Advenedizo soy yo en la tierra, no encubras de mí tus mandamientos.
Sal:119:20 Quebrantada está mi alma de desear tus juicios todo el tiempo.
Sal:119:21 Reprendiste a los soberbios, malditos los que yerran de tus mandamientos.
Sal:119:22 Aparta de mí, oprobio y menosprecio; porque tus testimonios he guardado.
Sal:119:23 Príncipes también se sentaron y hablaron contra mí, hablando tu siervo según tus estatutos.
Sal:119:24 Pues tus testimonios son mis deleites, y mis consejeros.
Sal:119:25 DALET Se apegó con el polvo mi alma, vivifícame según tu palabra.
Sal:119:26 Mis caminos te conté, y me has respondido; enséñame tus estatutos.
Sal:119:27 Hazme entender el camino de tus mandamientos, y meditaré de tus maravillas.
Sal:119:28 Se deshace mi alma de ansiedad, confírmame según tu palabra.
Sal:119:29 Aparta de mí, camino de mentira; y de tu ley hazme misericordia.
Sal:119:30 Escogí el camino de la verdad; he puesto tus juicios delante de mí.
Sal:119:31 Me he allegado a tus testimonios; oh SEÑOR, no me avergüences.
Sal:119:32 Por el camino de tus mandamientos correré, cuando ensanchares mi corazón.
Sal:119:33 HE Enséñame, oh SEÑOR, el camino de tus estatutos, y lo guardaré hasta el fin.
Sal:119:34 Dame entendimiento, y guardaré tu ley; y la cumpliré de todo corazón.
Sal:119:35 Guíame por la senda de tus mandamientos, porque en ella tengo mi voluntad.
Sal:119:36 Inclina mi corazón a tus testimonios, y no a la avaricia.
Sal:119:37 Aparta mis ojos, que no vean la vanidad; avívame en tu camino.
Sal:119:38 Confirma tu palabra a tu siervo, que te teme.
Sal:119:39 Quita de mí el oprobio que he temido, porque buenos son tus juicios.
Sal:119:40 He aquí yo he codiciado tus mandamientos, vivifícame en tu justicia.
Sal:119:41 VAU Y venga a mí tu misericordia, oh SEÑOR; tu salud, conforme a tu dicho.
Sal:119:42 Y daré por respuesta a mi avergonzador, que en tu palabra he confiado.
Sal:119:43 Y no quites de mi boca en ningún tiempo la palabra de verdad; porque a tu juicio espero.
Sal:119:44 Y guardaré tu ley siempre, de siglo a siglo.
Sal:119:45 Y andaré en libertad, porque busqué tus mandamientos.
Sal:119:46 Y hablaré de tus testimonios delante de los reyes, y no me avergonzaré.
Sal:119:47 Y me deleitaré en tus mandamientos, que he amado.
Sal:119:48 Alzaré asimismo mis manos a tus mandamientos que amé; y meditaré en tus estatutos.
Sal:119:49 ZAIN Acuérdate de la palabra dada a tu siervo, en la cual me has hecho esperar.
Sal:119:50 Esta es mi consolación en mi aflicción, porque tu dicho me vivificó.
Sal:119:51 Los soberbios se burlaron mucho de mí, mas no me he apartado de tu ley.
Sal:119:52 Me acordé, oh SEÑOR, de tus juicios antiguos, y me consolé.
Sal:119:53 Horror se apoderó de mí, a causa de los impíos que dejan tu ley.
Sal:119:54 Canciones me son tus estatutos en la casa de mis peregrinaciones.
Sal:119:55 Me acordé en la noche de tu Nombre, oh SEÑOR, y guardé tu ley.
Sal:119:56 Esto tuve, porque guardaba tus mandamientos.
Sal:119:57 CHET Mi porción, oh SEÑOR, dije, será guardar tus palabras.
Sal:119:58 Tu presencia supliqué de todo corazón, ten misericordia de mí según tu palabra.
Sal:119:59 Consideré mis caminos, y torné mis pies a tus testimonios.
Sal:119:60 Me apresuré, y no me retardé en guardar tus mandamientos.
Sal:119:61 Compañía de impíos me han robado, mas no me he olvidado de tu ley.
Sal:119:62 A medianoche me levantaré a alabarte sobre los juicios de tu justicia.
Sal:119:63 Compañero soy yo a todos los que te temieren, y guardaren tus mandamientos.
Sal:119:64 De tu misericordia, oh SEÑOR, está llena la tierra; tus estatutos me enseñan.
Sal:119:65 TET Bien has hecho con tu siervo, oh SEÑOR, conforme a tu palabra.
Sal:119:66 Bondad de sentido y sabiduría me enseña; porque tus mandamientos he creído.
Sal:119:67 Antes que fuera humillado, yo erraba; mas ahora tu dicho guardo.
Sal:119:68 Bueno eres tú, y bienhechor; enséñame tus estatutos.
Sal:119:69 Sobre mí fabricaron mentira los soberbios, mas yo guardaré de todo corazón tus mandamientos.
Sal:119:70 Se engrosó el corazón de ellos como sebo; mas yo en tu ley me he deleitado.
Sal:119:71 Bueno me es haber sido humillado, para que aprenda tus estatutos.
Sal:119:72 Mejor me es la ley de tu boca, que millares de oro y plata.
Sal:119:73 YOD Tus manos me hicieron y me formaron; hazme entender, y aprenderé tus mandamientos.
Sal:119:74 Los que te temen, me verán, y se alegrarán; porque en tu palabra he esperado.
Sal:119:75 Conozco, oh SEÑOR, que tus juicios son la misma justicia, y que en fidelidad me afligiste.
Sal:119:76 Sea ahora tu misericordia para consolarme, conforme a lo que has dicho a tu siervo.
Sal:119:77 Vengan a mí tus misericordias, y viva; porque tu ley es mi deleite.
Sal:119:78 Sean avergonzados los soberbios, porque sin causa me han calumniado; pero yo, meditaré en tus mandamientos.
Sal:119:79 Tórnense a mí los que te temen y conocen tus testimonios.
Sal:119:80 Sea mi corazón perfecto en tus estatutos; para que no sea yo avergonzado.
Sal:119:81 CAF Desfalleció de deseo mi alma por tu salud, esperando a tu palabra.
Sal:119:82 Desfallecieron mis ojos por tu dicho, diciendo: ¿Cuándo me consolarás?
Sal:119:83 Porque estoy como el odre al humo; mas no he olvidado tus estatutos.
Sal:119:84 ¿Cuántos son los días de tu siervo? ¿Cuándo harás juicio contra los que me persiguen?
Sal:119:85 Los soberbios me han cavado hoyos; mas no obran según tu ley.
Sal:119:86 Todos tus mandamientos son la misma verdad; sin causa me persiguen; ayúdame.
Sal:119:87 Casi me han consumido por tierra; mas yo no he dejado tus mandamientos.
Sal:119:88 Conforme a tu misericordia vivifícame, y guardaré los testimonios de tu boca.
Sal:119:89 LAMED Para siempre, oh SEÑOR, permanece tu palabra en los cielos.
Sal:119:90 Por generación y generación es tu verdad; tú afirmaste la tierra, y persevera.
Sal:119:91 Por tu ordenación perseveran hasta hoy; porque todas ellas son tus siervos.
Sal:119:92 Si tu ley no hubiese sido mi delicia, ya hubiera perecido en mi aflicción.
Sal:119:93 Nunca jamás me olvidaré de tus mandamientos; porque con ellos me has vivificado.
Sal:119:94 Tuyo soy yo, guárdame; porque he buscado tus mandamientos.
Sal:119:95 Los impíos me han aguardado para destruirme; mas yo entenderé en tus testimonios.
Sal:119:96 A toda perfección he visto fin; amplio sobremanera es tu mandamiento.
Sal:119:97 MEM ¡Cuánto he amado tu ley! Todo el día es ella mi meditación.
Sal:119:98 Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos; porque me son eternos.
Sal:119:99 Más que todos mis enseñadores he entendido; porque tus testimonios han sido mi meditación.
Sal:119:100 He entendido más que los ancianos, porque he guardado tus mandamientos.
Sal:119:101 De todo mal camino detuve mis pies, para guardar tu palabra.
Sal:119:102 De tus juicios no me aparté; porque tú me enseñaste.
Sal:119:103 ¡Cuán dulces han sido a mi paladar tus dichos! Más que la miel a mi boca.
Sal:119:104 De tus mandamientos he adquirido entendimiento; por tanto he aborrecido todo camino de mentira.
Sal:119:105 NUN Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbre a mi camino.
Sal:119:106 Juré y ratifiqué el guardar los juicios de tu justicia.
Sal:119:107 Afligido estoy en gran manera; oh SEÑOR, vivifícame conforme a tu palabra.
Sal:119:108 Te ruego, oh SEÑOR, que te sean agradables los sacrificios voluntarios de mi boca; y enséñame tus juicios.
Sal:119:109 De continuo está mi alma en mi mano; mas no me he olvidado de tu ley.
Sal:119:110 Me pusieron lazo los impíos; pero yo no me desvié de tus mandamientos.
Sal:119:111 Por heredad he tomado tus testimonios para siempre; porque son el gozo de mi corazón.
Sal:119:112 Mi corazón incliné a poner por obra tus estatutos de continuo, hasta el fin.
Sal:119:113 SAMEC Los pensamientos vanos aborrezco; y tu ley he amado.
Sal:119:114 Mi escondedero y mi escudo eres tú; a tu palabra he esperado.
Sal:119:115 Apartaos de mí los malignos, porque guardaré los mandamientos de mi Dios.
Sal:119:116 Susténtame conforme a tu palabra, y viviré; y no me frustres de mi esperanza.
Sal:119:117 Sosténme, y seré salvo; y me deleitaré siempre en tus estatutos.
Sal:119:118 Atropellaste a todos los que yerran de tus estatutos; porque su engaño es mentira.
Sal:119:119 Como escorias hiciste deshacer a todos los impíos de la tierra; por tanto yo he amado tus testimonios.
Sal:119:120 Mi carne se ha estremecido por temor de ti; y de tus juicios tengo miedo.
Sal:119:121 AYIN Juicio y justicia he hecho; no me dejes a mis opresores.
Sal:119:122 Responde por tu siervo para bien; no me hagan violencia los soberbios.
Sal:119:123 Mis ojos desfallecieron por tu salud, y por el dicho de tu justicia.
Sal:119:124 Haz con tu siervo según tu misericordia, y enséñame tus estatutos.
Sal:119:125 Tu siervo soy yo, dame entendimiento; para que sepa tus testimonios.
Sal:119:126 Tiempo es de actuar, oh SEÑOR; han disipado tu ley.
Sal:119:127 Por eso he amado tus mandamientos más que el oro, y más que oro muy puro.
Sal:119:128 Por eso todos los mandamientos de todas las cosas estimé rectos; aborrecí todo camino de mentira.
Sal:119:129 PE Maravillosos son tus testimonios; por tanto los ha guardado mi alma.
Sal:119:130 La exposición de tus palabras alumbra; hace entender a los simples.
Sal:119:131 Mi boca abrí y suspiré; porque deseaba tus mandamientos.
Sal:119:132 Mírame, y ten misericordia de mí, como acostumbras con los que aman tu Nombre.
Sal:119:133 Ordena mis pasos con tu palabra; y ninguna iniquidad se enseñoree de mí.
Sal:119:134 Redímeme de la violencia de los hombres; y guardaré tus mandamientos.
Sal:119:135 Haz que tu rostro resplandezca sobre tu siervo; y enséñame tus estatutos.
Sal:119:136 Ríos de agua descendieron de mis ojos, porque no guardaban tu ley.
Sal:119:137 TSADE Justo eres tú, oh SEÑOR, y rectos tus juicios.
Sal:119:138 Encargaste la justicia es a saber tus testimonios, y tu verdad.
Sal:119:139 Mi celo me ha consumido; porque mis enemigos se olvidaron de tus palabras.
Sal:119:140 Sumamente pura es tu palabra; y tu siervo la ama.
Sal:119:141 Pequeño soy yo y desechado; mas no me he olvidado de tus mandamientos.
Sal:119:142 Tu justicia es justicia eterna, y tu ley la misma verdad.
Sal:119:143 Aflicción y angustia me hallaron; mas tus mandamientos fueron mis deleites.
Sal:119:144 Justicia eterna son tus testimonios; dame entendimiento, y viviré.
Sal:119:145 COF Clamé con todo mi corazón; respóndeme, SEÑOR, y guardaré tus estatutos.
Sal:119:146 Clamé a ti; sálvame, y guardaré tus testimonios.
Sal:119:147 Me anticipé al alba, y clamé; esperé en tu palabra.
Sal:119:148 Se anticiparon mis ojos a las vigilias de la noche, para meditar en tus dichos.
Sal:119:149 Oye mi voz conforme a tu misericordia, oh SEÑOR; vivifícame conforme a tu juicio.
Sal:119:150 Se acercaron a la maldad los que me persiguen; se alejaron de tu ley.
Sal:119:151 Cercano estás tú, oh SEÑOR; y todos tus mandamientos son la misma verdad.
Sal:119:152 Hace ya mucho que he entendido de tus testimonios, que para siempre los fundaste.
Sal:119:153 RESH Mira mi aflicción, y líbrame; porque de tu ley no me he olvidado.
Sal:119:154 Aboga mi causa, y redímeme; vivifícame con tu dicho.
Sal:119:155 Lejos está de los impíos la salud; porque no buscan tus estatutos.
Sal:119:156 Muchas son tus misericordias, oh SEÑOR; vivifícame conforme a tus juicios.
Sal:119:157 Muchos son mis perseguidores y mis enemigos; mas de tus testimonios no me he apartado.
Sal:119:158 Veía a los prevaricadores, y me carcomía; porque no guardaban tus palabras.
Sal:119:159 Mira, oh SEÑOR, que amo tus mandamientos; vivifícame conforme a tu misericordia.
Sal:119:160 El principio de tu palabra es la misma verdad; y eterno es todo juicio de tu justicia.
Sal:119:161 SIN Príncipes me han perseguido sin causa; mas mi corazón tuvo miedo de tus palabras.
Sal:119:162 Me gozo sobre tu dicho, como el que halla muchos despojos.
Sal:119:163 La mentira aborrezco y abomino; tu ley amo.
Sal:119:164 Siete veces al día te alabo sobre los juicios de tu justicia.
Sal:119:165 Mucha paz tienen los que aman tu ley; y no hay para ellos tropiezo.
Sal:119:166 Tu salud he esperado, oh SEÑOR; y tus mandamientos he puesto por obra.
Sal:119:167 Mi alma ha guardado tus testimonios, y los he amado en gran manera.
Sal:119:168 He guardado tus mandamientos, y tus testimonios; porque todos mis caminos están delante de ti.
Sal:119:169 TAU Acérquese mi clamor delante de ti, oh SEÑOR; dame entendimiento conforme a tu palabra.
Sal:119:170 Venga mi oración delante de ti; líbrame conforme a tu dicho.
Sal:119:171 Mis labios rebosarán alabanza, cuando me enseñares tus estatutos.
Sal:119:172 Hablará mi lengua tus dichos; porque todos tus mandamientos son la misma justicia.
Sal:119:173 Sea tu mano en mi socorro; porque tus mandamientos he escogido.
Sal:119:174 He deseado tu salud, oh SEÑOR; y tu ley es mi delicia.
Sal:119:175 Viva mi alma y alábale; y tus juicios me ayuden.
Sal:119:176 Yo me perdí como oveja extraviada; busca a tu siervo; porque no me he olvidado de tus mandamientos.